Caminaba y caminaba y solo veia la oscuridad, me tenía prisionera como el reo que tras unos barrotes espera un rayito de sol, solo veia un ápice de luz y tenia que ir a buscarla o seguir con un pañuelo negro en mis ojos... pero de pronto me dí cuenta que iba por el camino equivocado y retrocedí en busca de mi segunda oportunidad ahora espero que no sea tarde y que esas sombras y fantasmas desaparezcan para siempre, prefiero quedarme con la luz que me guía cada día y que aparta la maldad de mi lado.
Sigo mi camino sujetada por los brazos de un ser divino anclado en mi corazón y cuidando de que mis pasos no vuelvan para el mal.
viernes, 25 de diciembre de 2009
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